Hoy venimos a despedirte con el corazón llenito de amor.
Los mayores de nuestra residencia, con sus manos llenas de historias, y los niños y niñas del colegio, con sus manos pequeñas llenas de sueños, nos unimos ante Ti.
Dos generaciones abrazadas bajo tu mirada.
Hoy te decimos “hasta pronto”, porque despedirte no es decir adiós, es guardarte aún más fuerte en el corazón.
Gracias por caminar con nosotros en los días alegres y en los momentos difíciles.
Madre buena, quédate cerquita de esta residencia, de este colegio y de cada corazón que hoy late por Ti.
Hasta pronto. Aquí te esperamos siempre. 💐✨






