Ayer fue es un día profundamente especial para nuestra residencia. Recibimos con inmensa emoción y gratitud el reconocimiento “Tesoro de Torredonjimeno” que nos otorga el CPA Centro de Participación Activa de Torredonjimeno.
Este reconocimiento no es solo un galardón; es un abrazo colectivo de nuestro pueblo, un gesto que nos dice que el camino recorrido ha merecido la pena. Desde hace 110 años, cuando nuestra congregación llegó a Torredonjimeno con el corazón lleno de vocación y entrega, hemos trabajado cada día con un único propósito: cuidar, acompañar y dignificar la vida de nuestros mayores.
A lo largo de más de un siglo hemos compartido risas, lágrimas, despedidas y bienvenidas. Hemos sido hogar, familia y refugio. Hemos aprendido que servir a los mayores no es solo atender sus necesidades, sino escuchar sus historias, sostener sus manos y devolverles, con amor, todo lo que ellos sembraron antes en nuestra tierra.
Por eso, este reconocimiento no pertenece solo a nuestra congregación. Pertenece a cada madre que dedicó su vida con generosidad silenciosa, a cada trabajador y trabajadora que ha cuidado con profesionalidad y ternura, a cada familia que ha confiado en nosotros y, sobre todo, a cada uno de nuestros mayores, auténticos tesoros vivos de nuestro pueblo.
Gracias por mirar hacia nuestra residencia y valorar nuestra labor. Gracias por reconocer que el cuidado, la entrega y la vocación construyen comunidad. Seguiremos trabajando con la misma ilusión del primer día, con la mirada puesta en el bienestar de quienes más lo merecen.
Celebramos este honor con humildad y alegría, renovando nuestro compromiso de seguir siendo, para Torredonjimeno, un lugar donde la vida se respeta, se acompaña y se ama.
Muchas gracias de corazón.












